
Tostado clásico
Pan de masa madre, lomito ahumado, queso tybo y muzzarella.
El clásico que se ganó ese nombre
El tostado es probablemente la comida más democrática de Buenos Aires. Todo el mundo comió uno, todo el mundo tiene opinión. El nuestro no intenta reinventar nada: intenta hacerlo bien de verdad. Y eso empieza por el pan de masa madre, que cuando se tuesta en la plancha desarrolla una costra dorada que cruje y adentro mantiene esa miga elástica, con gusto.
Después viene lo importante: lomito ahumado en lugar de jamón común, porque el ahumado lento le da una profundidad que el fiambre de paquete nunca va a tener. Queso tybo que se derrite despacio y muzzarella que estira cuando lo cortás por la mitad. Los dos quesos juntos no son capricho: el tybo aporta sabor y la muzzarella aporta textura.
Es un tostado, sí. Pero cuando lo mordés te das cuenta de que hay una diferencia enorme entre un tostado hecho con ingredientes pensados y uno hecho por cumplir. Este es de los primeros.



