
El aroma que te trae hasta acá
Antes de verlo, lo olés. El roll de canela es probablemente el producto que más se detecta desde la puerta. Cuando sale del horno, el aroma de canela y manteca invade todo el local y los primeros metros de la vereda de Malabia.
La masa es de tipo brioche — suave, esponjosa, con esa elasticidad que solo da la fermentación lenta y la manteca de verdad. El relleno es canela molida mezclada con azúcar mascabo, que al hornearse se carameliza y forma esa textura pegajosa que te mancha los dedos. Arriba, un glaseado sutil de vainilla que termina de redondear todo.
Lo servimos tibio siempre que podemos. Porque un roll de canela a temperatura ambiente es una cosa, pero un roll de canela recién sacado del horno, con el glaseado todavía brillante, es otra experiencia completamente distinta.



