
Budín de banana, chocolate y nueces
Budín hecho en casa de banana, chocolate y nueces.
El budín de la abuela, pero en serio
Todo el mundo dice que hace budín de banana casero. Pocos esperan a que las bananas estén realmente maduras — esas que tienen las manchas marrones y que nadie quiere comer pero que son las que mejor sabor tienen. Nosotros sí esperamos. Porque ahí está la diferencia entre un budín aceptable y uno que se deshace en la boca.
Le sumamos chocolate picado a mano — no chips, no trozos uniformes, sino pedazos irregulares que se reparten de forma despareja por la masa. Algunos bocados tienen más chocolate, otros más banana. Eso es lo artesanal: que cada rebanada sea un poco distinta a la anterior.
Las nueces van tostadas y partidas gruesas, para que se sientan al morder. Es un budín húmedo, perfumado, que al cortarlo suelta ese aroma que te transporta a la cocina de tu casa un domingo a la tarde. Lo hacemos todos los días porque hay cosas que no deberían hacerse de otra manera.



