Guía #02

Paredes que Hablan

El museo más grande de Villa Crespo no tiene paredes blancas — las tiene pintadas

Tiempo estimado: 2–3 horas caminando

En Villa Crespo las paredes cuentan historias. No hace falta entrar a ningún museo — basta con caminar unas cuadras con los ojos abiertos. Entre los talleres de costura y los bares de la zona, artistas como Ever Siempre, Cabaio y Heber Fleitas dejaron su marca en fachadas que ahora son paradas obligatorias del circuito de arte urbano de Buenos Aires.

Esta guía te lleva por los murales más impactantes del barrio, las galerías que los complementan, y un café donde sentarte a digerir todo ese color.

1
Mural de Karl Marx con nueve gatos por Ever Siempre en Villa Crespo

Mural de Karl Marx con Gatos — Ever Siempre

Marx nunca se vio tan tierno

Serrano 982, Villa Crespo

Nicolás Romero Escalada, conocido como Ever Siempre, pintó a Karl Marx rodeado de nueve gatos en una de las esquinas más fotografiadas del barrio. El contraste entre el filósofo revolucionario y los felinos tiene esa ironía porteña que hace que la obra funcione tanto para el que sabe de arte como para el que pasa caminando el perro.

La mejor luz para sacar fotos es a la mañana, cuando el sol pega directo en la pared.

2
Corredor de murales sobre Avenida Córdoba en Villa Crespo

Corredor de Murales de Calle Córdoba

La galería al aire libre más larga del barrio

Av. Córdoba entre Scalabrini Ortiz y Dorrego, Villa Crespo

Sobre Córdoba, a medida que te alejás de Scalabrini Ortiz hacia Chacarita, las paredes van cambiando de escala. Hay murales gigantes de varios pisos, stencils pequeños que descubrís si prestás atención, y piezas que aparecen y desaparecen porque el arte callejero no pide permiso. Cada vez que caminás por acá, hay algo nuevo.

Caminá despacio. Los detalles pequeños — stencils, paste-ups, intervenciones mínimas — son tan buenos como los murales grandes.

3
Mural de Caravaggio por Heber Fleitas en Villa Crespo, esquina de Córdoba y Juan B. Justo

Caravaggio según Heber Fleitas

Cuando el Renacimiento se encuentra con el barrio

Av. Córdoba y Av. Juan B. Justo, Villa Crespo

Heber Fleitas, artista callejero de Hurlingham, tiene la habilidad de traer maestros clásicos al presente con una sola pared y aerosol. Su retrato de Caravaggio en la esquina de Córdoba y Juan B. Justo es un homenaje al claroscuro del pintor italiano, traducido al lenguaje del spray con colores vibrantes que le dan un toque moderno. La pieza es un hit entre peatones, ciclistas y automovilistas que pasan por esta esquina concurrida.

Buscá la esquina desde la vereda de enfrente para ver la escala completa. La luz de la tarde es la mejor para fotos.

4
Interior de Gachi Prieto Gallery, arte contemporáneo en Villa Crespo

Gachi Prieto Gallery

Donde el street art se cuelga en marcos

Uriarte 1373, Villa Crespo / Palermo

Si querés entender cómo el arte urbano de Buenos Aires llegó a las galerías internacionales, Gachi Prieto es el puente. Fundada en 2007, esta galería de 200m² exhibe artistas latinoamericanos contemporáneos — muchos de los cuales empezaron pintando paredes. También tiene un programa educativo (Proyecto PAC) y rotación constante de muestras.

Preguntá en la galería si tienen obras de artistas del circuito de Villa Crespo. Suelen tener.

5
Tour de street art GraffitiMundo frente a un mural en Villa Crespo

GraffitiMundo Walking Tour

El barrio contado por los que pintan

Punto de encuentro variable (confirmar al reservar), Villa Crespo / Palermo / Colegiales

Para los que quieren contexto, no solo fotos. GraffitiMundo organiza tours de street art liderados por artistas y conocedores del circuito. No es un tour genérico — te cuentan quién pintó cada pared, por qué, y qué pasó después. Los recorridos pasan por Villa Crespo y cubren piezas que no están en ninguna guía turística.

Reservá el tour privado si podés. Es más caro pero la profundidad es incomparable.

6
Vecindario Café, parada de descanso en la ruta de street art de Villa Crespo

Vecindario Café

El descanso entre mural y mural

Malabia 691, Villa Crespo

Después de dos horas caminando con el cuello doblado mirando paredes, necesitás sentarte. Vecindario está a pocas cuadras del circuito de murales y tiene todo lo que necesitás para recargar: café de especialidad bien preparado, un sándwich de pollo en pan tiger si ya te agarró hambre, o una porción de torta vasca si preferís algo dulce. Es el punto de descanso ideal entre una fachada de Ever Siempre y la próxima galería.

Pedí el sándwich de pollo y un café filtrado. Descansá los pies. El arte no se va a ningún lado.

Las paredes cambian

El arte callejero tiene fecha de vencimiento — y eso lo hace más valioso. Lo que ves hoy puede no estar mañana. Así que si esta guía te despertó curiosidad, no la guardes para después. Salí a caminar.

Preguntas Frecuentes